La ilusión de salvarse para siempre (Tiempo Argentino)
junio 14, 2012
14.06.2012 | Entrevista a Chino Darín, Carolina Peleritti y Diego Peretti
La ilusión de salvarse para siempre
Estos tres actores protagonizan la película Fuera de juego, que se estrena hoy. Una historia con simulacros, cruce de culturas y pasión futbolera.
Por:
Majo García Moreno
El fútbol es el fútbol”, repite el personaje de Diego Peretti cuando no sabe qué decir. Y todos parecen entender. Españoles y argentinos comparten el código cuando se trata de este deporte que despierta tanta pasión a un lado y al otro del océano. Y en este mundo de estadios e hinchadas, pero sobre todo de negocios, mentiras y plata fácil transcurre la historia de Fuera de juego, la película que se estrena hoy con los protagónicos de Peretti, el español Fernando Tejero, Carolina Peleritti y Chino Darín, con la dirección de David Marqués.
“Se cuenta la historia de dos personajes que no están acostumbrados a vivir en ese universo, pero las circunstancias los llevan a meterse en la crema de la crema del negocio del fútbol mundial. Siendo aficionados del fútbol, se topan con una realidad completamente distinta a la pureza de un campo de juego o del potrero”, revela Peretti, quien en la película interpreta a un médico ginecólogo que se ve obligado a viajar a Madrid para representar a Gustavo César (Ricardo “Chino” Darín), una joven promesa con posibilidades de ingresar a las filas del Real Madrid. Pero no todo sale como lo esperaba y ya en España conoce a Javi (Tejero) quien también tiene los derechos sobre el jugador y, mientras intenta salvar su matrimonio con Ana (Peleritti), ve en este contrato la posibilidad de hacer el negocio de su vida.
–¿Cómo describen al conflicto que atraviesan sus personajes?
Diego Peretti: – Son personajes que se meten en el huracán de un sistema capitalista salvaje donde todos quieren tomar tajada del negocio. En el caso de Diego Garrido, él sale de un universo y las circunstancias lo llevan a colocarse en uno distinto, a través de una mentira, de un ocultamiento. Mentir lleva siempre a un conflicto. Además, él arrastra un conflicto matriz que es un resentimiento hacia el fútbol a partir de una frustración que tuvo en la infancia. Esto hace que tenga resentimientos y ese es el combustible del personaje.
Carolina Peleritti: – Ana tiene el conflicto de haberse enamorado. Ama a ese marido que tiene, confía en él. Vive en un mundo que cree que cada vez va a ser mejor y, en realidad, es como una zanahoria que se corre. Ella cree que lo que sea bueno para él va a ser bueno para la pareja, y un poco lo espera. Por él se fue a vivir a España. Es fotógrafa amateur y tiene un talento que quiere desarrollar. Su historia, dentro del mundo del fútbol, es la más cotidiana y personal. Ella está sufriendo, está tratando de comunicarse con él. La pareja no está funcionando y decide dar un paso y hacer un cambio.
–¿Y vos Chino? Interpretás a un futbolista que aparenta ser tímido, pero también hace su juego.
Chino Darín: –Yo creo que es así, que no tiene una personalidad intempestiva como para ponerse sobre la decisión de ellos, que lo llevan de un lado para el otro. Él no sabe dónde está. Es un pibe que sabe jugar al fútbol; es lo que hace y lo que quiere. Está hablando de entrar en clubes como el Real Madrid o el Barcelona, algo que a cualquier pibe de esa edad, y con una carrera futbolística por delante, lo incentiva y por eso se va para allá. Está muy a la deriva, no conoce a nadie, y se encuentra como despojado de cualquier arraigo. Conoce a una chica allá y ese es como su descubrimiento de lo que es la relación con una mina. Se mete de cabeza y eso lo termina llevando a caer en una trampa. Creo que el personaje es muy ingenuo y esto que sucede con la chica hace que tenga que tomar decisiones propias.
Peretti recuerda con sus compañeros que, cuando estaban en Ezeiza listos para viajar a España, vieron a tres jovencitos que iban a probarse afuera. “Vos los veías y decías ‘A esos chicos se los van a comer, ¿o no?’ Nosotros somos exportadores de jóvenes talentos futbolísticos. Yo me imagino una gran ingenuidad, una gran orfandad, de un chico de 18 o 19 años que va con expectativas y puede encontrarse con personas que lo frustren de por vida”, dice el actor. Y agrega: “Este muchacho termina con los valores trastocados porque lo tiran de todos lados. El único arte que tiene es el fútbol y todo lo que lo rodea se encarga de destrozar o no ese arte. Hay que tener una fortaleza moral grande para enfrentar eso.”
“Además –reflexiona Peleritti– generalmente salen de su casa, del barrio y de una situación difícil a un mundo adulto, absolutamente competitivo”.
–Hay una situación muy cómica al inicio de la película, cuando un padre casi se pierde el nacimiento de su hijo porque está esperando que termine un partido. ¿Les pasó alguna vez esto de dejarse llevar por algún fanatismo?
CD: –Yo llegué tarde a una función de teatro. No me di cuenta. Vivía a tres cuadras del teatro, así que me fui a ver el partido y me colgué y llegué tarde.
DP: –Soy una persona esencialmente responsable. Me gusta mucho el fútbol y soy hincha de River, pero no llego a niveles de fanatismo que me nublen. Aunque me apasiono mucho.
–No aparecerá un video tuyo en Internet gritando…
DP: –Estando solo yo soy capaz de ser el Tano Pasman. Tengo que estar solo, y ahí me encuentro (se para y lo hace) puteando y hablando frente al televisor. En el último gol de Messi contra Ecuador me levanté y empecé a aplaudir a la tele.
CP: –Para mí es imposible no estar relacionada con esto porque a toda mi familia le gusta el deporte. Mi madre es fanática del tenis y mi papá de las carreras, pero yo sólo veo los mundiales. No tengo televisor, me gustan las películas y la música me conmueve, pero en los mundiales sí empiezo a entender muchas cosas.
–¿Es cierto que Tejero odia al fútbol?
DP: –Sí. No es futbolero en absoluto. Recuerdo que filmaba con él una película que se llamaba Al final del camino y el último día de rodaje coincidió con la final de la Eurocopa 2008 entre Alemania y España. Estábamos en Santiago de Compostela y en el hotel estaban todos prendidos. Él estaba comiendo apartado de todos, sentía asco por el fanatismo y decía: “En el mundo pasan cosas y esto tapa las miserias.” Estaba con una posición crítica, dogmática. Pero por otro lado es amigo de Iker Casillas y de varios futbolistas. De hecho, él consiguió que Casillas estuviera en la película.
Los actores recuerdan la escena en la que aparece el arquero de la selección española como una de las más divertidas del rodaje. Pero no por la participación del jugador sino por la del actor que interpretó al mozo. “Tenía que acercarse a la mesa y decir que un caballero nos regalaba el champagne. Pero el hombre era ucraniano y se ve que no sabía hablar muy bien español. Además estaba muy nervioso”, cuenta el Chino. “Para mí que le dijeron que era un bolo y ahí se enteró que tenía que hablar. Era indetectable en qué hablaba, no tenía una raíz idiomática. Era como un políglota en tres oraciones. ¡Cada palabra la decía en un idioma distinto!”, agrega Peretti divertido. Por último, asegura que el rodaje en Buenos Aires, Valencia, Madrid y Alicante les dio tiempo para andar en bicicleta, ir a la cancha y pasear un rato y comparte la satisfacción por el resultado. “Es una película de aventuras que me recuerda a Dos pícaros sinvergüenzas o Tiempo de valientes. No hay que ponerse intensos para verla, pero es muy muy divertida.” <
“Cantar sigue siendo un aprendizaje enorme”
Junto a Lidia Borda, Rita Cortese, Teresa Parodi y Dolores Solá, Carolina Peleritti integró el proyecto musical La Jaula Abierta. “Fue una manera de ver si realmente iba a resultar y nos fue muy bien”, describe la actriz y asegura: “Para mí, cantar sigue siendo como un aprendizaje enorme. Soy yo y mi alma, y no tengo dónde esconderme, está buenísimo.
–¿Van a volver a presentarse con el grupo?
–Tal vez en noviembre o diciembre. Yo estoy armando lo propio, cantando con músicos. Lo que más me interesa es cantar con más continuidad. Estoy buscando repertorio. Me gusta el vivo, cada vez que canto es como dar zancadas. Además estoy por filmar una película, una coproducción con España con un director que ya filmo acá, Jorge Algora (El niño de barro). Son 12 días de filmación para mí, es un drama y el elenco está integrado por Darío Grandinetti y Federico Luppi, entre muchos otros.
Ademas, Peleritti estrena mañana a las 22:30 en Canal (á), Fotógrafas, una serie que en cada capítulo presenta trabajos que muestran la óptica femenina a través de un lente. La primera invitada será Alicia Sanguinetti.
Terapia, guión y rodaje en el frío
A Diego Peretti lo espera una segunda mitad de año de rodaje en el Sur. “Voy a hacer una película de Lucía Puenzo en Bariloche y después una de Juan Taratuto en Ushuaia. La de Puenzo es una novela escrita por ella, que adaptó y la va a dirigir y se llama Guacolda. Es un thriller psicológico sobre la estadía de nazis en la Argentina de la posguerra, esencialmente Josef Menguele. La de Taratuto es una película diferente a las que él viene haciendo. Es un drama que se llama La reconstrucción”, detalla.
–¿Y estás escribiendo un guión?
–Sí, con Marcelo Larraquy. Es sobre un libro suyo que se llama Fuimos soldados y retrata la vida de un soldado montonero. Queremos centrarnos en un personaje de esos de los que se habla poco. Va a ser una especie de western urbano.
–¿Tu trabajo va a terminar con el guión?
–No. La idea es que yo sea el protagonista, pero pasan los años y la verdad es que no
había muchos montoneros mayores de 40 años. Sí hubo jóvenes que formaban parte de la resistencia peronista del ’55. Algunos chocaron cuando surgieron los jóvenes montoneros, pero otros se metieron en sus filas a regañadientes. Esa parte de la historia me apasiona.
–¿Cómo estás viviendo la emisión de En Terapia por TV Pública?
–Estoy muy contento, debe ser uno de los programas que más me gustó hacer y que más me gustó el resultado. Me enganché con la versión israelí, con al versión yankee y ahora me veo yo. Estoy chocho.
Viajar trabajando
Ricardo “Chino” Darín integró el elenco de Los Únicos (El trece) durante 2011 y 2012. El programa fue levantando abruptamente después de la caída del rating y un intento de cambio de horario que no funcionó. Sin embargo, para el joven actor, hijo de Ricardo Darín, no fue una experiencia que lo desilusionara. “Lo pasé bien, laburar en Pol-ka es un placer ya que el equipo técnico tiene la mejor onda, me hice un par de amigos. Es una lástima lo que le pasó al programa y que haya quedado en el camino, pero no me afectó en lo emocional. Es un trabajo y está bueno cuando estamos todos comprometidos. Si va bien, vamos todos para adelante y si no es una señal de que hay que mover y no quedarse quieto. Yo lo rescato como una experiencia positiva”.
–¿Y cómo sigue este año laboral?
–Voy a grabar unos capítulos cuyo objetivo es de difusión turística, viajando por las provincias, filmando lo que uno podría hacer en cada lugar. Es una muy buena oportunidad para conocer la Argentina, que es algo que quiero hacer hace rato, ¡y laburando!
Fuente: http://tiempo.infonews.com/2012/06/14/espectaculos-78394-la-ilusion-de-salvarse-para-siempre.php

Comentarios + Pingbacks + Trackbacks
Los comentarios se encuentras cerrados.