Güelcom: Pareja única que aprendió a convivir con la fama
agosto 1, 2011
Mariano Martinez – Eugenia Tobal
Pareja única que aprendió a convivir con la fama
La dupla es la protagonista del film Güelcom, que se estrena el próximo jueves. Aseguran que cualquier éxito se hace en equipo y que es difícil manejar la popularidad. La actriz dice estar orgullosa de la personalidad de su marido, Nicolás Cabré, y el galán confiesa que le gustaría ser productor.
Por Ana Seoane
31/07/11
Eugenia Tobal y Mariano Martínez comparten las grabaciones de Los Unicos, pero desde el próximo jueves estarán en varias salas de cine con Güelcom, la ópera prima de Yago Blanco, acompañados por un importante elenco compuesto por Maju Lozano, Eugenia Guerty, Peto Menahem y Gustavo Garzón, entre otros. La historia del film la relata Tobal: “Arrancó hace cuatro años. Es un film independiente con un presupuesto bajo. Acompañé en todo lo que pude al director y al productor (Maxi Dubois). El guión me pareció simple y fue muy bueno jugarse al género de la comedia romántica. Primero la pareja la íbamos a integrar con Juan Gil Navarro, pero se fue postergando y, como no pudo, propuse a Mariano”. “No me olvido más –continúa Martínez– cuando me citaron en un bar el director y el productor: me miraban obsesivamente. Ellos tenían una imagen muy naïf de mí, conversamos y coincidíamos en lo artístico y me dieron el guión. Cuando lo leí, me gustó, y como no tengo representante, llegamos a un acuerdo.”
—En “Güelcom” está el tema de irse del país: ¿fantasearon alguna vez con esa posibilidad?
TOBAL: Nunca lo pensé, siempre tuve muy en claro que no podría irme a vivir afuera. Soy muy arraigada a mis afectos y a mi familia.
MARTINEZ: Nunca pensé en vivir lejos de aquí. Pero fantaseo con la posibilidad de irme a trabajar, junto a mi familia. Me gustaría Brasil, como hizo Jean Pierre Noher. Me atrae mucho el cine brasileño. El año pasado grabé para los Estados Unidos la película Stealing Summer, dirigida por el español David Martín Porras, apadrinado por Almodóvar. El elenco lo encabezan James Jagger y Sophie Auster. Interpreté a un malo, pero como no sé hablar inglés lo hice por fonética.
—¿Cómo se manejan con la popularidad actualmente?
T: Nunca me cargo sola un éxito, es en equipo. Trato de vivirlo con la naturalidad de venir a trabajar diariamente. Siempre tuve muy en claro que esto es hoy y mañana no se sabe. Hay que encontrar el equilibrio. Hay que estar atento: el ego hay que cuidarlo, por eso me psicoanalizo. Nunca quise la fama por la fama misma. Tiene que ver con mi familia, no hay antecedentes artísticos. Aunque mi mamá asegura que hubo un tío abuelo actor y mi papá se atribuya parte de esta vocación.
M: Ahora la disfruto, pero a veces es difícil manejarla. Es un cariño genuino, por eso lo cuido. Trabajo desde los 16 años y nunca me faltó, aunque sé que es complicado que esto pase. Hay gente que lo busca toda la vida y no lo consigue nunca. Trato de hacer el bien y ser honesto.
—Interpretás a una cocinera en el film, ¿cómo te relacionás con ese mundo?
T: Me encanta cocinar y me gustó mucho hacer esas escenas. No soy de usar recetas, prefiero inventar con los ingredientes que están en la heladera.
—En tu caso, encarnás a un psicólogo.
M: Hice terapia bastante tiempo, cuatro años, después corté y con Campeones volví. Necesitaba una contención. Vengo de una familia humilde. Ahora siento que ya tengo mis traumas resueltos, no tengo necesidad, por ahora. Mi personaje, Leo, tiene ciertos rasgos de mi ex terapeuta, aunque acepté fundamentalmente la visión del director.
—¿Tenés deudas con la actuación?
T: No. Desde que empecé a soñar con la actuación, hace ya catorce años, nunca me puse límites en mi trabajo. Lo que más me gusta es actuar, por eso no me presiono. Me gusta jugar y me animo a transformarme. Cuando era más chica, tenía más ansiedad y ahora, más grande, le cedí a la paciencia, aceptando lo vertiginoso de la profesión.
—¿Te sentiste coartado por ser “galancito”?
M: Creo que no hay grises sobre mi trabajo. O les parezco malo o bueno, no tengo medios. Trabajo para la gente a la que le gusto, y a los otros espero conquistarlos alguna vez.
—Adrián Suar se convirtió en productor y luego se fueron sumando otros, como Pablo Echarri. ¿Producirían?
M: Hace como cuatro años que me da vueltas por la cabeza el largarme a producir, pero aún no lo concreté.
T: Produje y conduje el programa Rutas solidarias para el canal Encuentro, un proyecto que tenía desde hacía mucho tiempo. Es una tarea muy interesante, me gustó y hasta me siento capacitada. Aunque no me atrevería a hacer lo que hizo Adrián o ahora Pablo. Son procesos muy desgastadores, aunque es lindo tomar decisiones.
—¿Te cambió la vida el casamiento?
T: No, es hermoso, creo que mejoró el compromiso, más allá de los tiempos. Ya había esperado 35 años, ¿cuánto más íbamos a esperar? El (Nicolás Cabré) tiene 31. Hace muchos años que nos conocemos y siempre nos quisimos mucho. ¿Agrandar la familia? Cuando venga, ¡será bien recibido/a!
—Son muy distintos, Cabré tiene fama de hosco.
T: La fama es puro cuento. La gente habla sin saber, sin conocerlo. El es un ser extraordinario. Estoy absolutamente orgullosa de cómo es Nico.
Sí y no al teatro
La película Güelcom les abre nuevamente las puertas del cine a Mariano Martínez y Eugenia Tobal, pero el teatro también les dará una oportunidad a la brevedad, aunque aquí el galán prefirió no aceptar el proyecto ideado por el pope de El Trece. “Los Unicos tendrá su versión teatral desde el próximo 2 de septiembre –anticipa Eugenia Tobal–, serán sólo treinta funciones en el teatro Astral con libro y dirección de Marcos Carnevale e idea de Adrián Suar. Será divertido, la estamos ensayando después de las grabaciones. Estaremos todos, excepto Mariano y Claudia Fontán; ambos, por sus familias, prefirieron no estar en el proyecto. Por suerte, tengo a mi marido conmigo, en la tele, en el escenario y en casa. No habrá tantos efectos especiales, por el temor a los disparos y al fuego en el teatro. Nos tendrán más cerca con la historia de estos protagonistas. No creo que hagamos temporada de verano, porque siento que vamos a necesitar descansar luego de un año bastante intenso.”
“Dije que no –aclara Martínez– porque quería estar más tiempo con los míos. Estamos en Pol-ka desde las 8 de la mañana hasta las 6 de la tarde y tengo una hora de viaje desde mi casa hasta el trabajo. Me levanto a las 5 de la mañana y me dedico a mi mujer (Juliana Giambroni) y a mi hija, Olivia, más que nada los fines de semana. Me gustaba la idea de disfrutar de este éxito que es Los Unicos, como nos pasó en el verano del año pasado con Valientes, junto a Luciano Castro y Gonzalo Heredia, pero hay prioridades en la vida. Olivia tiene casi dos años –los va a cumplir el próximo 9 de octubre (lo aclara)–, no los va a tener más y quiero poder compartirla con mi mujer. Esto es lo que siento. Creo que podré hacer otra obra como ésta en algunos años.”
FUENTE: http://www.perfil.com/ediciones/2011/7/edicion_595/contenidos/noticia_0071.html

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