Güelcom: Mariano Martínez y Eugenia Tobal «Las vueltas del amor»
julio 29, 2011
CINE
Mariano Martínez y Eugenia Tobal
Las vueltas del amor
Entrevista. La pareja de “Güelcom” Además de en “Los únicos”, en la comedia romántica que se estrena el jueves vuelven a tener una relación.
28.07.2011 | Por Natalia Moret especial para clarín
El comedor de Pol-ka parece una colonia infantil. Decenas de niños que se ríen, que corren, que piden almuerzo a los gritos. Ojalá, a pesar del barullo, el grabador llegue a tomar las voces de Mariano Martínez y Eugenia Tobal, la dupla que hace de pareja en Los únicos . La culpa del ruido, comenta Martínez, la tienen las vacaciones de invierno. “Desde la semana pasada -dice- todos tenemos invitados niños. Quieren ver la grabación. Es un gran programa para ellos”. Claramente, lo es. Lo confirma el hecho de que la tira viene con más de 20 puntos diarios de rating hace varios meses. Pero lo que nos convoca es otra cosa. No la pareja que Tobal y Martínez componen en Los únicos (una relación algo conflictiva), sino la que hacen en la opera prima de Yago Blanco, la comedia romántica Güelcom , que se estrena el jueves.
¿Cómo fueron convocados al proyecto? Martínez: Primero las damas. Yo, antes que nada, soy muy caballero…
Tobal: Yago me convocó hace como cuatro años, si no cinco, por una película en la que me había visto y le había gustado. Así que vengo con el proyecto hace un montón. Cuando me dio el guion quedé encantada. Pasó mucho tiempo hasta que al final, por suerte, se hizo. Por eso, lo siento parte de mi vida. Es un proyecto al que le tengo muchísimo cariño. Y también muchísima expectativa.
Martínez: Lo mío fue totalmente distinto. Yo no estoy desde el principio, como Eugenia… No le tengo cariño a la película, ni al director… (risas). No, hablando en serio, lo mío fue diferente porque el protagónico iba a hacerlo otro actor. Y por varias cosas, por temas de fechas, o complicaciones que tienen que ver con lo difícil que es hacer cine, que las cosas se posponen, o te salen otras propuestas que económicamente te rinden y las tenés que agarrar, por todo eso el otro actor, que era Juan Gil Navarro, se cayó. Así que pude hacer la película en su lugar… ¡Se ve que mi gualicho dio resultado! Y estoy contento. Feliz. Hace rato que tenía ganas de hacer cine. Con Eugenia nos conocimos en Valientes , y desde ahí quedó una muy buena relación. Y cuando a ellos se les cae el otro actor, me llaman. Euge me dijo: “Para mí, este proyecto es para vos. Los chicos quieren conocerte porque tal vez das medio chico para el papel”. Parece que no habían visto el deterioro que yo tenía encima en ese entonces… (risas). Así que nos juntamos con Yago y el productor. Y se ve que les gustó mi aspecto físico…
Martínez sonríe y le da un bocado a su almuerzo: fideos con manteca y bife jugoso. El plato al que, un rato atrás, Claudia Fontán (otra actriz de Los únicos ) se había referido como “El menú Mariano”. Yago, el director, acota: “Sí, nos gustaste. ¡Fue amor a primera vista!”.
Martínez: Y el guión me encantó. Así que aquí estamos. Yo también tengo mucha expectativa. Tengo ganas de que guste porque obviamente le tomás cariño a todos. A todo. Fue mucho trabajo, mucha concentración, mucho esfuerzo. El cine argentino es mucho esfuerzo, porque si no tenés un gran presupuesto o alguien que te distribuya bien, es todo al remo. Nosotros tenemos un gran equipo, con mucha actitud, y salimos a pelearla el jueves 4 de agosto con expectativas de que a la gente le guste, que es lo principal.
En “Los únicos” también hacen de novios… Tobal: Sí, pero en realidad Diego (el personaje de Martínez) está enamorado de María Marini (interpretado por Griselda Siciliani). Ellos son la pareja. Y Rosario, mi personaje, llega a molestarlos. Viene a complicarles la vida… Martínez: Sí… Rosario es una chica enamorada, dispuesta a todo. Como dice el dicho, en el amor y en la guerra todo vale.
Esta pareja fue posterior a la de “Güelcom”.
Tobal: Sí, fue posterior. Bah, en realidad fue en el mientras tanto . Estábamos filmando la película cuando se empezó a hablar de Los únicos . Mariano ya estaba en la tira, yo arreglé después, pero primero fue Güelcom .
Casi una casualidad.
Tobal: Pero viste que las casualidades no existen…
Martínez: Veo que estamos a full con los dichos… (risas).
Igual son dos parejas muy diferentes, ¿no? Tobal: Sí, nada que ver. Te diría que son parejas casi opuestas, porque la relación que tienen es casi opuesta. A Güelcom la gente va a ir a ver la historia de amor entre Leo y Ana.
Martínez: Y es otra cosa la historia. Los personajes son otros, totalmente distintos. Ahora que me pongo a pensar, la verdad es que somos actores que hacemos cosas muy diferentes… ¿Vos ya viste la película? Sí.
Martínez: Igual no voy a preguntar qué te pareció porque el que pregunta…
¡El que pregunta arriesga! Martínez: Exacto… (risas). Yo creo que Güelcom es una comedia romántica muy bien lograda. Bien de género. Al estilo de las comedias románticas europeas. Sin ánimo de comparar, a mí me hace acordar mucho, en su espíritu, a El otro lado de la cama , o El último beso . Ese estilo de comedias románticas.
¿Y para vos, Mariano, cómo fue hacer un personaje que es muy distinto de lo que hacés generalmente? Leo es un psicólogo, una especie de intelectual…
Martínez: Yo me entregué a las manos de Yago. Confié en él. Obviamente fue un trabajo en equipo, pero él lo tenía bien claro. Del guión no cambiamos ni una coma. Y eso está bueno. Porque cuando tenés algo bien escrito, ¿por qué cambiarlo? Yago sabía perfectamente qué quería contar con la película y con el personaje. Es todo obra de él. Yo fui un simple títere… Y hubo mucho ensayo, mucho trabajo. Mucho, mucho, mucho ensayo. Yago me decía: “Dale nene, vení, vamos a ensayar”.
Tobal: Se armó un equipo de trabajo muy lindo y eso hizo que el rodaje fuera muy ameno. Confiamos en la mirada de Yago, porque es una película que realmente tiene mucho corazón. Trabajamos muy contenidos, con mucho cariño… Los actores, que casi nos habíamos conocido ahí, congeniamos desde el día cero y parecíamos amigos de toda la vida. Eso fue producto del trabajo de Yago, de haber sabido elegir al elenco, pero también de habernos orientado y dado la confianza que necesitábamos para poder trabajar bien y contentos.
Martínez: El primer día de rodaje estábamos los ocho en escena. Todos juntos. Era un lío, pero funcionó naturalmente porque había química. Claro que estábamos nerviosos también. Yo personalmente estaba muy nervioso con hacer una nueva película, con estar en el cine, componiendo algo diferente. Para mí era algo nuevo. La verdad, creo que nos salió bárbaro.
FUENTE: http://www.clarin.com/espectaculos/cine/bMariano-Martinez-Eugenia-Tobalbbr-vueltas_0_526147416.html
Yago blanco: debo irme o quedarme
Cuando habla de su filme, Yago Blanco hace énfasis en el carácter generacional. Lo que buscó con Güelcom fue hablar sobre uno de los grandes temas surgidos al calor del 2001 en su generación: los que se van a “probar suerte” afuera, y los que se quedan. Aunque Güelcom es su segunda película, Blanco la siente como la primera: Los domingos son para dormir fue hecho de forma tan independiente que nunca consiguió ser estrenado. “A partir de ese momento, mi primer objetivo para la próxima película fue plantear un proceso de producción en el cual tuviera asegurado un estreno”. Por eso tardó más de cinco años. “Igual, el panorama cambió mucho. Hace diez años era imposible estrenar una película en video. Ahora podés, y además hay un circuito más independiente, que antes no existía”.
Blanco cuenta que la idea le surgió cerca de 2001. “En esa época empezaban a irse un montón de amigos. Y me debatía entre ‘me voy, me quedo’. Estaba en pareja y estaba bien. No me quería ir. Pero como eran tantos los que se iban puteando que a veces uno se sentía un boludo por quedarse. En Güelcom es Ana (Tobal) la que se va a España, y su novio Leo (Martínez) decide quedarse porque acá está bien. Y con el tiempo y las reversiones del guión que hicimos con Diego Nuñez nos fuimos dando cuenta de que el que se iba, lo hacía porque tenía ganas. Y el que se quedaba, igual. Que no teníamos que castigar a los que se habían ido, porque había sido su decisión, y era igual de válida que la de quedarse”.
FUENTE: http://www.clarin.com/espectaculos/cine/yago-blanco-debo-irme-quedarme_0_526147418.html
Cortar con el costumbrismo
Volviendo de sacarse las fotos para la nota, en la vereda frente a Pol-ka una mujer se le acerca y le dice: “Mariano, ¿puedo saludarte?”. Mariano le da un beso. A pesar de ser un galán indiscutido del prime time desde hace varios años, Mariano Martínez no pierde su humildad. Tampoco pierde ese no sé qué de chico nacido y criado en sur del conurbano, en Avellaneda. Algo que, claramente, es parte de su encanto. Antes de terminar el almuerzo, Martínez cuenta que le gustaría seguir incursionando en la pantalla grande.
Martínez: Me encantaría que Güelcom fuera un pasaporte a no parar de hacer cine. Ojalá. A mí me encanta hacer tele. Yo crecí haciendo televisión y soy feliz haciéndolo. Pero el cine tiene otra magia, otros tiempos, otros ritmos… Para esta película tuvimos casi dos meses de ensayo. Llegás a la filmación con otra preparación, trabajás mucho más relajado, haciendo dos o tres escenas por día… ¡Tres escenas! Pensá que nosotros en la tele hacemos veinte por día, de tres o cuatro páginas cada una… ¿Y qué se siente estar en la tira actual más exitosa de todas? Martínez: (sonríe) Yo siento que me estás cargando… ¡Para nada! Igual vos debés estar acostumbrado. Hace como siete años que estás siempre en la tira más exitosa de la tele…
Martínez: ¡No! Te equivocás. No estoy acostumbrado. Jamás me acostumbro a esto. Por suerte. Sí hago algunos análisis, míos, internos, de loco que soy. Y pienso: “Uy, mirá lo que es la tele. Inexplicable”. Tal vez estás en un programa al que no le va tan bien y no pasa nada. Pero de pronto estás en otro que la pega y es un flash, la popularidad que te da. Y es muy fuerte ver cómo el papel que te toca interpretar cada vez, en cada programa, hace que cambie la mirada de la gente sobre vos. Es loco. Yo creo que la clave de Los únicos es que apostaron a cortar con el costumbrismo, cambiar un poco lo que venía haciéndose con programas como Alguien que me quiera , o Son amores . Pero por otro lado decir que “ésa es la clave” es mentira. Nunca hay una clave. Nunca se sabe qué puede pasar, por más bien hecha o mejor escrita que esté. Nunca se sabe qué es lo que la gente va a querer ver, ni qué es lo que va a tener éxito. Así es la televisión. Y con Los únicos caímos en un buen momento.
FUENTE: http://www.clarin.com/espectaculos/cine/cortar-costumbrismo_0_526147420.html
Amor verdadero
El matrimonio de Tobal y Nicolás Cabré -que se casaron en mayo entre fans y custodios, primero en un registro civil de Belgrano y luego en una quinta en Pilar- sigue viento en popa; la pareja espera a que termine las grabaciones para la luna de miel. Y Martínez viene de un año casi sabático que decidió tomarse para pasar más tiempo con su familia: su mujer Juliana, y la pequeña Olivia, de casi dos años de edad. Parece que a pesar de todo el trabajo que Martínez y Tobal dedican a ser pareja en el cine y en la tele, no dejan de hacerse espacio para sus parejas en la vida real. Bien por ellos.
FUENTE: http://www.clarin.com/espectaculos/cine/Amor-verdadero_0_526147417.html
Un top 3 de comedias románticas
Los tres entrevistados -Yago Blanco, Mariano Martínez y Eugenia Tobal- se confiesan grandes amantes de las comedias románticas. “Para mí -señala Blanco- la historia de amor es un poco el sostén que ayuda a contar y encontrar muchas cosas más, las que en verdad quiero contar”.
A la hora de elegir sus comedias románticas favoritas, Blanco dice que prefiere las europeas. Arriesga un Top 3 conformado por la italiana El último beso , seguida por Piso compartido y su secuela, Las muñecas rusas .
“Son películas en las que el romance es un buen motivador para llevar adelante la historia -dice-. Pero lo que importa es la historia de esa gente que, llegado un momento crucial de su vida, tiene que ir para un lado o para el otro. Como pasa en Güelcom con este grupo de ocho amigos”.
Blanco cree que la comedia romántica que viene de Hollywood, a diferencia de la europea, tiende más a “buscar un golpe de efecto; más que respetar el género, respetan una fórmula. Una fórmula que funciona, pero que también cansa”.
Mariano Martínez no duda cuando le preguntan cuál es su comedia romántica favorita: Un lugar llamado Notting Hill . Pero rápidamente también nombra Loco por Mary , una película, dice, “absolutamente genial”.
Tobal, en cambio, prefiere Realmente amor y comparte con el director la admiración por El último beso .
Le preguntamos a Yago Blanco cómo se le ocurrió utilizar el recurso de Martínez hablando a cámara, y si tiene algo que ver con otra gran comedia romántica de Hollywood, Alta fidelidad , en la que el personaje interpretado por John Cusack habla todo el tiempo a cámara mientras cuenta, al igual que Martínez en Güelcom , cómo fue la historia de amor más importante de su vida.
Blanco cuenta que sí, que Alta fidelidad fue otra de las películas que tenían dando vueltas mientras pensaban el guión.
FUENTE: http://www.clarin.com/espectaculos/cine/TOP-COMEDIAS-ROMANTICAS_0_526147421.html

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