Dos generaciones que prefieren límites a los fanatismos (Perfil)

junio 11, 2012

Dos generaciones que prefieren límites a los fanatismos (Perfil)

Ricardo «Chino» Darin – Carolina Peleritti

Dos generaciones que prefieren

límites a los fanatismos

El hijo de Ricardo, de 21 años, y la actriz, de 40, protagonizan el film Fuera de juego. El asegura que prefiere no encasillarse y ella, que nunca estaría en «Bailando por un sueño».

Por Juan Manuel Domínguez

Peretti, Peleritti y Darín. Tres apellidos que no necesitan que se hable de nombres propios. Pero, atención, que el autorreflejo más pavloviano de nuestro cine no confunda: el Darín de Fuera de juego, la coproducción española-argentina que se estrena el 14 de junio y que explora en tono de comedia los avatares internos de la venta de jugadores de fútbol, corresponde a Ricardo ‘Chino’ Darín, hijo de Ricardo, el actor con más convocatoria y prestigio del cine argentino. Obviamente, surge la pregunta, un poco repetida-mil-veces sobre papá al Chino, que debuta en el cine con el film de David Marqués, interpretando a un jugador argentino buscado por el Real Madrid y él, amable, mostrando el ADN de papá a la hora de la simpatía y de parar meteoritos periodísticos de pecho: “Lo que me rompe los h… es la reiteración de la pregunta. No sé qué es lo que se imaginan que a mí me pasa con mi viejo, que no es muy distinto que lo que le pasa a cualquiera con su padre. No es que piense que puedo hacer carrera desde mi apellido. Lo que más rompe es que no hay escapatoria, que es constante”. Y responde sobre si papá lo aconseja a la hora de amagar a la prensa: “Mi viejo me da cero consejos, aunque claro que si sucediera algo que le llame la atención seguro aparece. Si le voy con algún planteo me responde”.

Pero en el otro extremo, al menos en términos de su carrera como actriz ya afianzada, Carolina Peleritti –que en el film interpreta a la mujer del personaje de Fernando Tejero, actor español– sostiene: “Lo que uno debería tener más claro a la hora de ser actor es lo que no te interesa. A veces tiene que ver con la intuición, y otras, con no meterte en ese lugar de exposición. Está bueno saber qué no querés. No me interesa, no sé, hacer ‘Bailando’, ni laburar donde no me gusta. Cuando uno empieza va haciendo un camino, viendo qué quiere de este laburo y qué no, compartiendo trabajos en el teatro con gente que ya tiene mucha trayectoria, y esa experiencia te permite elegir”. El Chino, en cambio, a la hora de pensar su naciente carrera sostiene: “No termino de definirme. Está bueno en el proceso ir descubriendo qué es lo que más me gusta. No es mi momento de encasillarme. Sí me gustan determinadas cosas que mi viejo ha hecho en su carrera, eso no significa que las quiera en la mía o imitarlas. Yo lo conozco desde ese proceso, cuando decidió dejar de hacer televisión para hacer cine, por ejemplo. Mi viejo no hace tele desde que tengo diez años”.
Y así como el Chino lidia con la siempre-repetida pregunta de papá, Peleritti supo tener sus malos ratos con la prensa: “Lo que me molesta es la falta de límites, esa cosa de no tener códigos. Preguntar desde un lugar que sabés que vas a incomodar o hacer daño. Perseguir a la gente, es algo que me ha pasado, que hemos visto, y decidí no manejarme más así. Entendí el ‘esto vende o no’ muy pronto. La comunicación se saca mucho de contexto en estos días, hay que cuidarse. Es más despiadado todo. Yo de ahí me corro”.

Si entonces papá, que comparte escena con el Chino en Fuera de juego, no es referente actoral, ¿quién lo es? “No soy muy fanático, de nada, así que se me hace difícil puntualizar –asevera el joven actor–. Por ahí tiene que ver más con determinada actuación que con el fanatismo por determinado actor”. Y agrega Peleritti: “A mí me gustan muchos actores con los que por suerte he podido trabajar, como Norma Aleandro o mismo Ricardo. Descubrirlos como personas con las cuales trabajar en común fue vital. Uno puede estudiar un montón, pero el trabajo con otros actores es lo que forma. Sinceramente me reconozco bastante consecuente con mi carrera. Esta cosa de saber qué no y qué sí es algo que admiro más que a tal actor. Eso lo tengo claro desde chiquita, porque vengo trabajando en el medio desde hace bastante. Hay gente que tiene esa coherencia en lo que dice y hace, y eso sí me gusta, esa libertad de poder tomar buenas decisiones”.

Fuente: http://www.perfil.com/ediciones/2012/6/edicion_684/contenidos/noticia_0010.html

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