El espíritu romántico de Iñaki (La Nación)

diciembre 2, 2011

El espíritu romántico de Iñaki (La Nación)

Danza / Entrevista

El espíritu romántico de Iñaki

El bailarín platense presentará El cascanueces, espectáculo ideal para toda la familia

Por Néstor Tirri | Para LA NACION

Las grandes piezas del repertorio clásico de ballet plantean dificultades más allá de lo escénico. Sin proponérselo, hace unos días lo corroboraba Iñaki Urlezaga cuando, al partir hacia Misiones con El cascanueces , hacía cuentas: «Desplazamos una compañía de 50 bailarines, más los 20 niños que harán de Ratones, más la Orquesta Académica y los técnicos. En total, alrededor de 140 personas». Esa abultada troupe (excepcional como emprendimiento privado) ahora está regresando del interior para presentarse, con esa misma obra, en el Opera, a partir de hoy.

Iñaki aclara que nunca había bailado esta versión suya de la celebrada pieza de Tchaikovsky-Petipa-Ivanov: «Se montó en La Plata en 2008 y después no se hizo más. Tenía ganas de mostrarla de nuevo; me gusta El cascanueces porque requiere que la gran estrella del espectáculo sea la compañía, aun cuando la pareja central sea importante y deba afrontar grandes exigencias».

La versión ballet del tradicional cuento navideño -estrenada en San Petersburgo en 1892- despliega la peripecia de la pequeña Clara y el príncipe, el que resulta de la transformación del cascanueces con forma de soldado que la niña recibe como regalo del padrino Drosselmeyer en la mágica noche. Una vez más, la pareja de Urlezaga será la bailarina salteña Eliana Figueroa, ya instalada en el plano central del Ballet Concierto: «Hace seis años que comparto la escena con ella -apunta el bailarín-; empezó conmigo cuando tenía 19 años. En las últimas tres temporadas hice prácticamente todo el repertorio presentado en la Argentina con ella, incluida La traviata , donde se produjo un fuerte vínculo físico y espiritual, porque un ballet como ése acerca mucho».

Con temprana madurez en su rol de cabeza de compañía, este bailarín nacido en La Plata hace casi 35 años (los cumple el 10 del actual) afronta el compromiso de un espectáculo de gran envergadura, con el respaldo de Lilian Giovine como directora de la compañía y de Carlos Calleja al frente de la Orquesta Académica. Capitaliza, entre otras cosas, su experiencia de diez años como figura del London Royal Ballet y también la guía de Natalia Makárova, a quien recurrió, hace cuatro años, para componer a Solor, el conflictuado protagonista de La bayadera .

-¿Cuál fue tu objetivo al encarar esta versión de El cascanueces ?

-Mantener el espíritu romántico de la obra a pesar de las innovaciones, porque nadie baila ni concibe un ballet igual que hace 120 años. Físicamente se puede apelar a lo romántico, pero con una actitud distinta. El más inteligente para renovarlo fue [Rudolf] Nureyev, con otra concepción de lo corporal. Como Maria Taglioni ya nadie baila; el único sentido de rescatar el repertorio clásico es redimensionando cosas.

-¿Te sirvió el modelo de Nureyev?

-Es muy inspirador, su Cascanueces es de lo mejor que hizo. Yo no me siento identificado con él como bailarín, pero nunca se detiene, pasa constantemente de un movimiento a otro. No se puede negar todo lo que él aportó a la nueva estética de la danza clásica. En Inglaterra, por primera vez en la historia del Covent Garden, hacia 1971 fue el cuerpo de baile el que recibió el Premio Laurence Olivier por la versión de Nureyev de La bayadera , en lugar de recibirlo él o Margot Fonteyn, que eran los intérpretes principales.

-¿Qué preferís? ¿Bailar, coreografiar o dirigir?

-Nunca tuve planes de dirigir una compañía. En el Ballet Concierto yo soy más bien el visionario: planeo hacer una obra y después señalo cómo montarla, sobre todo si es mía. Después controlo que se vayan cumpliendo los lineamientos que doy: Lilian Giovine, la directora, no hará nada que a mí no me guste. La dirección de una compañía es muy misteriosa, y es la función más ingrata de todas: el coreógrafo monta una obra y se va, pero el director se queda, y es a él a quien todo el mundo le va a pedir cosas?

-¿Te gusta bailar en compañías extranjeras?

-Sí, pero «fijo», como estuve en el London Royal Ballet, no. Voy como invitado al Ballet de Alla Scala de Milán, al Het National de Amsterdam o a la compañía de Bruselas? No me quedo más de cinco semanas. Tengo que estar cerca de mis bailarines. No se puede inspirar a otros a través de la Web, o enviando un VHS y decir: cópienme esto.

-¿A qué coreógrafo actual invitarías?

-Si fuera posible, a Pina Bausch. Pero bueno? De los que viven, invitaría a John Neumeier, a Mauro Bigonzetti o a Nacho Duato.

PARA AGENDAR

El cascanueces: por el Ballet Concierto y la Orquesta Académica. Teatro Opera, Corrientes 860. Funciones: hoy y mañana, a las 20.30; domingo, a las 19.00, y miércoles 7, a las 20.30.

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1429264-el-espiritu-romantico-de-inaki

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