El esperado regreso de un destacado director – David Amitin en La Nación

septiembre 10, 2010

El esperado regreso de un destacado director – David Amitin en La Nación

David Amitin

El esperado regreso de un destacado director

Tango ruso es la excusa que encontró para volver

Viernes 10 de setiembre de 2010 | Publicado en edición impresa
lanacion

Lleva ocho años en España desarrollando una fuerte tarea docente y, a la vez, varios países europeos le abrieron sus salas para que pusiera en escena reconocidas producciones de teatro y ópera. David Amitín está de regreso en Buenos Aires y con un proyecto concreto. La puesta de Tango ruso , una versión de la novela El eterno marido, de Fedor Dostoievsky, de la que es autor. La experiencia se estrenará esta noche, a las 20, en el Centro Cultural de la Cooperación.

Este proceso de desarrollar actividad en uno y otro continente no es nuevo. El mismo Amitín señala: “Yo he estado yendo y viniendo a lo largo de mi vida”. Y el repaso que realiza tiene, sin dudas, su interés. En los años 70 completó su formación en Londres, y así fue conociendo ciertos mecanismos de producción europeos en los que luego logró insertarse.

En los últimos años no sólo ha dirigido en España, sino además en Bruselas, Austria y Alemania. Sus puestas van desde textos de autores contemporáneos, como Sanchís Sinisterra -Misiles melodiosos-, hasta relecturas de clásicos, como Hamlet o una Carmen a la que define, según su trabajo, como “una versión iconoclasta, ya que la protagonista tenía cualidades muy latinoamericanas”.

Respecto de Tango ruso, se trata de un proyecto que el director comenzó a gestar en 2001. Entonces decidió concretar la versión escénica de este texto narrativo que lo atrapó, sobre todo porque se aleja en ciertos aspectos de la producción general de Dostoievsky. Aquí asoma una relación muy intensa entre dos personajes de características muy fuertes. En ella, David Amitín encontró ciertos rasgos de teatralidad que fue haciendo crecer, primero a través de la escritura dramática y luego en una puesta en escena que primero concreta en la Argentina y luego encarará en Madrid con intérpretes españoles.

Este está siendo un proyecto de máxima en su trabajo actual. También hará lo mismo con un texto de Sam Shepard que lo tiene muy entusiasmado, Geografía de un soñador de caballos .

No es la primera vez que Amitín se introduce en el mundo de Dostoievsky. Aún hoy es muy recordada su puesta de Memorias del subsuelo, que, a mediados de la década del 80, tuvo como protagonista a Ricardo Bartis y que se representó en el hoy desaparecido teatro Catalinas.

“Aquello era diferente -explica el director-. Era un material fuerte, denso, centrado en una psicología extraordinaria. En Tango ruso -que interpretan Daniel Toppino, Ricardo Merkin, María Zambelli y María Marta Guitart- asoman otras cuestiones. La riqueza está en dos personajes, dos arquetipos. Uno, el eterno seductor; el otro, el marido engañado. En la novela hay una sucesión de encuentros y desencuentros marcados por el amor, por el odio. Uno de los personajes es el eterno perdedor, pero que no puede dejar de detestar, necesitar y adorar al otro, al seductor. La novela es de una enorme curiosidad, tiene mucho suspenso. No se sabe muy bien qué va a suceder. Es una historia con fuertes elementos de intriga.”

Resulta extraño que el mundo tan sombrío de Dostoievsky se relacione con el tango. David Amitín explica esa relación de la siguiente manera: “Como la historia es tan densa, la idea de llamarlo Tango ruso tiene dos razones. Por un lado, se busca parodiar toda esa densidad, y por otro, permite acercar esa trama a nosotros. Esto puede suceder en San Petersburgo o en Buenos Aires”.

Carlos Pacheco

PARA AGENDAR

  • Tango ruso, de David Amitín, con Daniel Toppino, Ricardo Merkin, María Zambelli y María Marta Guitart.
  • C. C. de la Cooperación , Corrientes 1543. Viernes y sábados, a las 20.

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