Crítica de HONRAR LA VIDA + CLÁSICOS en Ámbito Financiero

julio 1, 2010

Crítica de HONRAR LA VIDA + CLÁSICOS en Ámbito Financiero
Completo espectáculo en la cuna de la revista
Sandra Mihanovich, entre el tango y los clásicos en el Maipo
Cuando las luces del Maipo se apagaron y sonaron las primeras melodías, el público aguardó con aplausos la llegada de la artista. Aún en la oscuridad, una de las voces femeninas más potentes de la música nacional lanzó las estrofas iniciales y, desviando las miradas de la platea, Sandra Mihanovich ingresó micrófono en mano desde el pasillo hasta el escenario.

“La mirada” fue la canción elegida para arrancar el show. Este tramo, se dedicó íntegramente a la presentación del disco “Honrar la vida”, el último trabajo de Mihanovich, donde rinde homenaje a Eladia Blázquez.

Gracias por haber dejado las pantallas planas y los LCD que tanto nos gustan. Lo único que nos interesa es el Mundial“, bromeó la artista.

De repente, el teatro que acunó a las más famosas revistas porteñas cambió su telón por una pantalla y se proyectó el video de “El corazón al sur”. Allí se vio a la intérprete en diversos shows y, por otro lado, a Julio Bocca bailando la canción.

“A pesar de todo” cerró la primera parte del espectáculo y más tarde Sandra reapareció en las tablas para llevar sus clásicos. Así, en forma de popurrí aparecieron “Todo brilla”, “Me contaron que bajo el asfalto”, “María María”, “Sobrevivientes”, “Siempre así” y “Una mujer”.

Su segunda tanda de hits estuvo acompañada por su hermano Vane Mihanovich en los teclados. Juntos dieron vida a “Falta poco tiempo”, “Sin tu amor”, “Es como” y “Puerto Pollensa”. Esta última resultó una de las más celebradas de la noche.

Las ovaciones no sólo fueron para la protagonista de la jornada. Ante el pedido de Sandra de “un aplauso” para China Zorrilla, el teatro entero se puso de pie. Desde uno de los palcos, la uruguaya más argentina agradeció el afecto.

Con “Prohibido prohibir” la cantante amagó el fin del recital. Poco después y ante la insistencia de los asistentes, volvió al ruedo con nuevo look para sus dos últimos temas.

La parte de las zapatillas es la mejor“, sentenció Mihanovich. Entonces, sonaron los acordes de “Es la vida que me alcanza” y, con absoluta y visible comodidad se desplazó por todo el escenario mientras le ponía la voz a una de las canciones que fue un hito en su carrera.

“Honrar la vida” mantuvo a la artista sentada en el piso, con el único pero no menos acertado acompañamiento de un chelo y una guitarra. Para el final, y haciendo honor al consejo de Eladia Blázquez sobre aquello de “erguirse vertical”, Sandra se puso de pie. Igual que el público, que vivó una vez más a esta intérprete que sumó el tango a su amplio repertorio, que ya lleva más de 30 años.

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