“Elijo películas no comerciales” – Natalia Oreiro en diario Perfil

febrero 14, 2011

“Elijo películas no comerciales” – Natalia Oreiro en diario Perfil
espectáculos

NATALIA OREIRO

“Elijo películas no comerciales”

La actriz afirma que hay filmes que le permiten bucear en personajes oscuros, confiesa que le gustaría trabajar con la Borges y que hará pareja con su compatriota Daniel Hendler. A su edad (33), jura que no tiene ninguna cirugía.

Por Ana Seoane

COACH. Para Infancia clandestina, la Oreiro trabajó con Valeria Lorca (esposa de Oscar Ferrigno, nuera de la Aleandro), quien le dice “todo” lo que otros “no se animan”.

Es la segunda en llegar a la conferencia de prensa de su actual filmación: Infancia clandestina, de Benjamín Avila. Luce un impecable vestido blanco, largo con puntillas, y sobre él una chaqueta/camisa verde militar, con un ajustado cinturón que señala su cintura. “¿Es de Las Oreiro?”, se le pregunta. “No, esta vez le fui infiel”, dice divertida.

Su puntualidad es tan notable como su cordialidad frente a cualquier micrófono. Cuando se le pide que hable rápido para poder conversar mucho con ella, a lo “Enrique Pinti”, lanza una carcajada y confiesa: “Una vez Pinti, en una nota, me dijo que yo era la primera persona que conocía que hablaba más que él”.

Oreiro tiene un humor que se enfoca sobre sí misma. Por eso cuando se la interroga por las estéticas, confiesa: “No tengo cirugías, sólo me quedó una cicatriz porque me sacaron el apéndice a mis 6 años. Ojo, también tengo una marca en la frente que me hizo mi hermana –¡casi me arruina la carrera!– con una mesa de luz que me tiró jugando”.

Este año será para Natalia Oreiro de set en set. Empezó con Infancia clandestina, a la que ella define como “testimonial”, seguirá con una comedia, Mi primera boda, de Ariel Winograd, después un thriller titulado Mala, de Adrián Caetano, más una de suspenso, como será Wakolda, de Lucía Puenzo.

—¿Sabías que Cristina Banegas no acepta trabajar con cualquier elenco y cuando supo que haría de tu madre no tuvo ningún inconveniente?

—Sí, me lo dijo el director (Benjamín Avila). Banegas es un encanto y una de mis actrices favoritas. La admiro muchísimo. Hace varios años nos encontramos en una entrega de premios de teatro y me acuerdo que me había puesto un vestido amarillo. Cuando me acerqué a saludarla me dijo por lo bajo: “¡Nena, nunca de ese color en un escenario!”. Me morí de vergüenza, no me había dado cuenta. En Infancia clandestina Cristina hace de la abuela y es un personaje bisagra; la historia la cuenta un niño de 12 años, que interpreta Teo Gutiérrez Moreno, y sus padres somos César Troncoso y yo, más el tío, que interpreta Ernesto Alterio.

—Es la tercera vez que hacés de madre…

—Sí, en Música en espera hacía de embarazada; en Francia tenía hijos, y ahora también. Después de ésta filmaré Mi primera boda, de Ariel Winograd, donde me caso. Me encanta lo que me está pasando con los personajes que me ofrecen, era hora y ya estoy en edad, me resultaría extraño hacer de 18 años.

—¿Qué pasó con la película “Viudas”, de Marcos Carnevale con Graciela Borges?

—Iba a estar, pero esa filmación se postergó, por lo cual se me superpusieron y debí optar. Graciela (Borges) hizo una participación especial –como excepción– en Miss Tacuarembó, lo hizo por mí y me lo aclaró. Quiero –y mucho– poder filmar junto a Graciela. No me bajé de “Viudas”, no quise fallarle a nadie, la película es hermosa, sólo que este compromiso era anterior.

—¿Por qué elegís películas no comerciales?

—Porque soy actriz y me enriquezco como artista. Empecé a trabajar de muy chica, hice muchos personajes pero me faltaban historias para abordar. Era culpa mía: no me abría para recibirlas. Cuando cambié me empezaron a llamar directores más independientes, con películas no comerciales, donde me dan la posibilidad de componer personajes más oscuros y distintos, como fue el caso de Las vidas posibles de Sandra Gugliotta o Francia, de Adrián Caetano. Cuando la propuesta es muy comercial, por lo general no esperan que haga de “mamá”; salvo en las comedias, como fue Música en espera o la próxima Mi primera boda, donde haré pareja con Daniel Hendler.

—¿Y la de Hollywood?

—(Suspira) Salen cosas por Internet, que son reales, pero aún no hay certezas, no depende de mí. Si se hace se filmará el año que viene. No la busqué, hice casting y entré, así se dio con Freedom for Joe de Stephen Bridgewater, que filmaría en los Estados Unidos.

—¿Qué lugar ocupan la televisión y la música?

—En Miss Tacuarembó cantaba y en Infancia clandestina también me pidieron que grabara un tema. Después de muchas giras me puse a analizar qué quería y descubrí que deseo interpretar, sean personajes o canciones. Pero elegí priorizar a la actriz, aunque creo que tengo mi instrumento preparado y cuando lo necesito lo uso.

—¿Hacés casting?

—Sí, muchas veces. Y en algunos casos, como fue con Las vidas posibles, acompañé a una amiga actriz a la prueba y me presenté. Así me tomaron. A veces me pasan el dato de que se está por filmar una película muy linda, voy y pruebo. Me parece interesante, para ver si el director cree que una tiene el “physique du rôle”. Con Un argentino en Nueva York también lo hice; incluso Juan José Jusid se acuerda cómo me fui “lookeada” para el papel. Me parece un lindo desafío: ganarse el personaje.

—¿Pedís ayuda?

—Trabajo mucho con mi coach, que es Valeria Lorca (esposa de Oscar Ferrigno, nuera de Norma Aleandro). Con ella preparé Miss Tacuarembó y Francia. Es quien me dice “todo” lo que otras personas a veces no se animan. Siempre obedezco a los directores, aunque también me gusta mucho proponer.

—¿No harás teatro próximamente?

—El teatro es una deuda. Hoy me fascina el cine, pero no sería justo compartirlo con el escenario. Cada cosa llega a su tiempo. Mi momento ahora está aquí.

—¿Qué música escuchás?

—En mi casa pongo a Joni Mitchell, Chavela Vargas, Fiona Apple o a Regina Spektor, y de los uruguayos desde Eduardo Mateo hasta Jorge Drexler.

—¿Votarás en Argentina?

—No puedo. Ya tengo dos nacionalidades, uruguaya y española, y no te permiten una tercera. Toda mi familia es de La Coruña, Galicia, por eso mi abuela me decía “Coruñita”.

“En 2012 haré una tira que la va a romper”

Aunque este año no hará televisión, a Natalia Oreiro se la podrá ver en la pantalla, pero en los espacios publicitarios. “L’Oréal me ofreció la campaña que sale en estos días, para su crema de código joven y tintura de pelo.”

—¿Sos una estrella de la televisión?

—¿Sí? ¿Vos creés? Hace muchos años que no hago televisión.

—Tu último éxito fue “Sos mi vida”, en el año 2007…

—Sí, hace mucho. Me encantó hacerla, como Muñeca brava, las dos con Facundo (Arana). Me gusta muchísimo la televisión, pero dije que no, porque me ofrecen películas y una debe ser consecuente con la carrera y con la edad que tiene. Quiero hacer comedias, tanto en el cine como en televisión. Me divierte meterme en la cocina de la gente, pero no quiero tener sólo una carrera televisiva. Tomé distancia, vi que tenía muchas novelas y muy pocas películas, por eso cambié. Hoy el cine me permite mostrar muchos colores como actriz.

—¿Ves televisión?

—No, la verdad es que me levanto y me acuesto súper temprano. Pero me alegra que este año sea para la ficción. Tengo amigos en todas las tiras, por lo cual les deseo lo mejor.

—¿Y los realities?

—No, pero está bien, la gente elige lo que quiere ver. Aunque creo que este año será de las ficciones.

—¿Qué opinás de este pedido que están haciendo los actores (de bolos) para ganar más?

—No sabía, pero está bueno. Si hay…hay que repartir.

—¿Tu relación con Adrián Suar…?

—Es muy buena. Estamos pensando en una tira diaria para el 2012; será una ficción que la va a romper… Pero lo diremos en los próximos meses.

Fuente: http://www.diarioperfil.com.ar/edimp/0546/articulo.php?art=27111&ed=0546

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