“En la televisión todo es un gran talkshow mediático” – Película CRUZADAS

diciembre 20, 2010

“En la televisión todo es un gran talkshow mediático” – Película CRUZADAS

“En la televisión todo es un gran talkshow mediático”

Publicado el 19 de Diciembre de 2010

Por Analia Rivas
Moria Casan regresa al cine, después de casi 20 años, interpretando a una millonaria heredera del dueño de un multimedio en Cruzadas, la película de Diego Rafecas donde comparte cartel con Nacha Guevara. Asegura que el papel le permitió diferenciarse del personaje que vende en tv.

Calle Reconquista, a 50 metros de la Plaza de Mayo, piso siete. Las mismas oficinas que hasta hace poco ocupó la gerencia de un banco son hoy la sala de reunión de la cúpula de BA-News, el mega holding mediático imaginado por Diego Rafecas para Cruzadas, la comedia negra que Moria Casán, Nacha Guevara y Enrique Pinti están filmando en el microcentro porteño.
El conflicto principal, tratado en clave de humor sarcástico, reside en la división de la herencia de Ernesto Pérez Roble, el magnate más poderoso del país, quien deja como legado sorpresivo una hija no reconocida. Hasta entonces, Juana Pérez Roble era la descendiente oficial de la fortuna familiar, pero la existencia de Camila Lamónica, producto de una relación ocasional que el empresario tuvo con una de sus mucamas –una de las tantas empleadas y amantes que pasaron por su vida–, cambia mucho las cosas.
Moria Casán interpreta a la  millonaria, CEO del grupo de medios de comunicación que quiere todo el dinero y el poder para ella. Mientras que Nacha Guevara es la empresaria popular, reconocida como la Reina de la bailanta de González Catán, que reclama su porción del testamento. “La idea era invertir los roles. Moria, una guerrera de la televisión, ¡la Rita Turdero bailantera de Mataderos! Y Nacha, una madama del music hall muy refinada. Ambas dan vida a mujeres opuestas al perfil que la gente reconoce en ellas”, señala Rafecas, guionista y director del film que espera estrenar en abril de 2011.
“Juana Pérez Roble es la dueña del mega holding que cuenta con todos los privilegios que le da su padre”, define Moria Casán, caracterizada como tal con una peluca rubia y lacia. “Ella se siente dueña de todo, es una mujer brava que tiene un hijo al que niega, es extremadamente ambiciosa, trabaja sólo para su empresa, pero de a poco se ablanda. La aparición de su  hermana la llena de incertidumbres, le mueve un poco el piso  y deja de tener la seguridad de ser la dueña de todo. Cada una trata de defender lo suyo, pelean por sus cosas y se ponen bravas entre ellas, por eso el nombre Cruzadas.”
Para encarnar a la señora Lamónica, Nacha Guevara recurrió a videos, grabaciones y textos sobre la vida de Gilda. “La bailanta era un mundo totalmente desconocido para mí. Tuve que interiorizarme, miré videos de shows y entrevistas de Gilda y descubrí que fue una gran artista”, cuenta la actriz de Evita, el gran musical argentino, en un descanso de una jornada de filmación, con horarios alterados respecto del plan original.
“¿Alguien tiene la tarjeta magnética?”, pregunta por intercomunicador un asistente de producción que quedó del lado incorrecto de una puerta cerrada. La extrema seguridad que las oficinas desocupadas aún mantienen impidió por varios minutos el acceso al set de grabación, donde la otra mitad del staff quería retomar el trabajo. “¡Esto es acción!”, acotan del lado de afuera, donde comienza a agruparse parte del equipo, hasta que  aparece Diego Rafecas y lanza: “¿alguien vio mi notebook? ¿Dónde la dejé? Estaba en un bolso negro”, y frente a la consulta, todos estallan en carcajadas. “Hoy es un día especial”, define el director mientras el encargado de locación prueba varias tarjetas, intentando que aparezca la luz verde que habilite el paso. Cuando finalmente lo logra,  el salto y el festejo  se asemeja al de Silvio Soldán en la apertura del cofre de la felicidad de los domingos estudiantiles. Más aliviado, luego del hallazgo de su computadora y el final de los encierros, Rafecas detalla: “A Nacha no la conocía, es una profesional increíble, es muy exigente, cosa que me interesa mucho porque nos exige a todos: a fotografía, a arte, a vestuario. Ella está contenta y se siente así al ver el profesionalismo del equipo.” Y sobre Moria afirma: “Tiene la camiseta puesta, aportó algunos contactos y me propuso a Enrique Pinti en el rol del padre de ellas, sugerencia que quedó y le suma mucho a la película. Soy muy amigo de Sofía (la hija de Casán que actuó a sus órdenes en Paco), esta es la vuelta al cine de Moria después de Olmedo y Porcel.”
Aunque, en realidad, desde aquella época hasta ahora, Moria Casán ya actuó para la pantalla grande en Funes, un gran amor, una película de Raúl de la Torre, donde también participó Nacha Guevara. “Es así, ¡qué coincidencia!, se dio todo para que esta comedia sea angelada”, reconoce Moria. “Inicialmente, el rol que hace Nacha iba a hacerlo Norma Aleandro, pero la química como hermanas me parece mejor con Nacha. Trabajar con Norma también hubiera sido un placer, pero haber filmado junto a Nacha funcionó muy bien. Creo que con Cruzadas empieza una nueva carrera cinematográfica para mí”,  avizora Casán. Es que sus antecedentes  más recordados en cine remiten a la década del ’70 y la seguidilla de realizaciones dirigidas por Hugo Sofovich. “Durante finales de los ’80 y los ’90, no trabajé en cine porque las propuestas no llegaban y yo nunca me siento a esperar las cosas, ni creo en los clichés. Las cosas no vinieron porque no estaba interesada o no estaba preparada para que vinieran. Nunca me siento a esperar nada. Si lo hubiera hecho, esto podría ser como una revancha mía con el cine, pero no lo vivo así; como no lo esperaba, esto es algo nuevo y nada más. Y esto aparece justo en el momento en que volvimos con Brujas, que una vez más se presenta como una bisagra en mi carrera, porque el público me ve desde otro lugar distinto al personaje que vendo desde la tele, donde todo es un gran talkshow mediático.”
“El artista pinta con los colores que tiene en la paleta”, declara Rafecas sobre la idea primaria que generó la historia. “La bailanta llega a las lomas de San Isidro”, sentencia sobre el cruce de clases que ocurre entre las hermanas. “Hoy tengo estos colores, mañana si me voy a vivir al Congo haré otra película. El guión salió muy rápido, trato de hacer una película por año.”
Viene de estrenar Paco en 2009, film donde retrató la adicción a esa sustancia. “Esa película me llevó años de trabajo e investigación, y tenía ganas de cambiar para explorar la risa, no desde el lugar estúpido, del gag simplista de chocarse la frente con la puerta, no, sino crear situaciones desopilantes con el actor mandado a fondo que crea situaciones humorísticas. Lo más difícil de conseguir en el cine es la financiación, y una comedia es mucho más fácil de comercializar que un drama.”
Moria retoma el concepto que Rafecas acaba de pronunciar sobre la cultura bailantera invadiendo la alta sociedad. “El mundo globalizado hace que sea lo mismo la villa que el cielo. No es que González Catán sea la villa, aunque hay un target económico bajo, pero en el mundo de hoy, los de clase alta son lo mismo, y es el mismo el trato entre unos y otros. Hay como una familiarización entre todos, lo veo así como una observadora social, ya no hay castas, no hay linaje, no hay abolengo, estamos en un momento del mundo maravilloso. Estoy feliz de vivir en un país donde sea lo mismo González Catán que Las Lomas de San Isidro, donde no haya distinciones del estilo de hablar, sin las eses o con una papa en la boca.” <

Fuente: http://tiempo.elargentino.com/notas/television-todo-es-gran-talkshow-mediatico

Comentarios + Pingbacks + Trackbacks

Los comentarios se encuentras cerrados.